Bogotá. – En la Junta Directiva de la Corporación de Abastos de Bogotá S.A. – Corabastos ifueron elegidos nuevos dignatarios para los cargos de Presidencia a Rodrigo Andrés Álvarez y en la Vicepresidencia a Eliseo Millán.
“La Junta Directiva enfatiza que todas las decisiones sobre la administración de la Corporación se adoptan bajo los principios de buena fe, respeto, garantías procesales y constitucionales, y serán comunicadas de manera oportuna, formal y únicamente a través de los canales oficiales”, indicó Corabastos en un comunicado.
Cabe recordar que, ayer 27 de agosto, la delegada del alcalde Carlos Fernando Galán, quien hasta entonces presidía la Junta Directiva, fue removida de su cargo. La razón oficial: su negativa a aprobar un contrato laboral que levantaba dudas jurídicas. Para Galán, aquello no fue más que una represalia.
Ante esto, el alcalde rompió el silencio en un trino que encendió el debate público: “La causa superior de todos debe ser que Corabastos sea una corporación transparente. Cualquier sospecha debe enfrentarse con determinación”. Y agregó que estudiaría medidas para llevar los hechos ante las autoridades competentes. En otras palabras, la Alcaldía de Bogotá interpretaba el episodio como una maniobra contra la transparencia de la central de abastos.

Rodrigo Andrés Álvarez, preside la Junta de Corabastos
Así mismo, a finales de julio, la Junta Directiva, con aval del Gobierno Nacional, eligió como nuevo gerente a David Martínez Carrillo. La designación parecía, en principio, un relevo natural. Pero pronto comenzaron las revelaciones. Un documento expedido por la Comisión Nacional de Disciplina Judicial —que supuestamente certificaba que Martínez no tenía sanciones vigentes— fue desmentido por la propia Rama Judicial. La certificación, simplemente, no existía.
Lo que sí existía era una sanción disciplinaria impuesta meses atrás: Martínez había sido castigado con dos meses de suspensión. El contraste entre la realidad y la documentación encendió las alarmas. ¿Cómo había llegado un papel falso hasta la Junta Directiva? ¿Quién lo había introducido en el proceso de selección? El caso comenzó a ser investigado como un presunto episodio de falsedad documental, un golpe que, de confirmarse, pondría en entredicho la legitimidad del nuevo gerente y la seriedad de la elección.
Lo que queda claro es que la corporación atraviesa un momento crítico. En menos de dos meses perdió a su gerente, eligió a un sucesor cuestionado por falsedad documental, removió a la presidenta de la Junta Directiva y enfrentó denuncias de contratos oscuros.
Ir a inicio