Bogotá.- Con el mismo tesón que un día de enero de 1948 se levantaron sus fundadores, lo hicieron este lunes los 171 empleados de la planta y los dos establecimientos que tiene en Bogotá Panadería y Bizcochería El Cometa S.A.S.
En detalle, entre los fundadores de la empresa estuvieron tíos abuelos del conocido chef bogotano Jorge Rausch, quienes eran de origen judío y llegaron de Polonia luego de terminada la II Guerra Mundial, en la búsqueda de una nueva vida a este lado del Atlántico.
Tras unos pocos años luego de su fundación, la empresa fue vendida a Isidoro Katz (padre del hoy empresario gastronómico Leonardo “Leo” Katz) y su esposa, Tania Stein.

Actualmente van por la segunda generación y entre los accionistas de Panadería y Bizcochería El Cometa se cuentan descendientes colombianos de las familias Katz, Stein y Perlman (inmigrantes desde Austria).
Uno de los aspectos que llama la atención del balance financiero del 2024 es que la compañía tiene un bajo endeudamiento (activos de $16.823 millones, frente a pasivos de únicamente $2.473 millones).
Igualmente, en el 2024 facturó $13.002 millones y el 52% de sus 171 empleados son mujeres.

Tania Stein (de negro y empresaria fallecida), quien junto a su esposo Isidoro Katz adquirió en los 50’s Panadería El Cometa, a familiares del chef Jorge Rausch
Sin embargo, la empresa no vive únicamente de la venta de pan, bizcochos y colaciones en los dos locales, pues también ofrece líneas para el canal de grandes superficies y pequeños negocios, entre otros, pan molde, pan para hamburguesas y congelados.
En sus inicios, la empresa fabricaba un contado número de productos como pan trenza, repollas, cartuchos y pan francés.
Sin embargo, con el paso de los años se convirtió en cafetería restaurante, por lo que en sus establecimientos también operan con oferta de desayunos, almuerzos y onces.

Tras los confinamientos por el covid-19 , la empresa recurrió a las ventas con camiones puerta puerta y los domicilios, a través de un acuerdo con Rappi.
Sin embargo, la verdadera experiencia de la marca, según un comensal, se vive en el establecimiento del centro de Bogotá o en Chapinero.

