Por Rolando Lozano Garzón
Bogotá. –El fondo privado de inversión en moda y tiendas de souvenirs L Catterton Management Limited, El Market, que es un grupo de retail fundado en Colombia en el 2019, y Globoshops S.A.S, que también es una organización de origen “cafetero”, crearán una holding.
Lo anterior para operar negocios de misceláneos, droguerías, pastelerías y reposterías en Colombia.
Además de las compañías Sapia CI S.A.S., Smaragdus S.A.S. y Almacenes Tisquesusa S.A.S., El Market aportará a la nueva sociedad (posiblemente con registro ante la Cámara de Comercio de Bogotá, CCB) las enseñas El Market Colombia (almacenes enfocados en la venta de souvenirs, regalos y artículos para viajeros); Tomo (establecimientos de conveniencia centralizados en la enajenación de alimentos, bebidas, artículos de viaje y similares); Coco Santa (accesorios de lujo); y El Market Joyería.

En total, El Market y sus empresas controladas administran y operan 41 tiendas ubicadas en 11 aeropuertos en Colombia.
Entre tanto, Globoshops S.A.S. gestiona y opera 36 tiendas, de las cuales 29 son droguerías, tres locales de conveniencia, otras tres establecimientos de venta de chocolates y repostería (Astor); y uno bajo la marca Colombian (el cual no está ubicado en una terminal aérea del país).
Las tiendas de Globoshops en aeropuertos se encuentran en 11 de estos a nivel nacional, bajo los formatos Pura (red de droguerías y farmacias con presencia tanto en terminales aéreas como en establecimientos ubicados fuera de ellos); Exqui (tiendas de conveniencia enfocadas en la venta de snacks saludables, comidas ligeras, bebidas y artículos de viaje; y Astor (locales de venta de chocolates y repostería).

Astor, entre otros, es una cadena reconocida por los dulces de masmelo recubiertos de chocolates (“besos de negra”).
En el 2024, Globoshops registró ingresos operacionales, por $17.672 millones, con 202 empleados, de los cuales el 74% son mujeres.
Gigante del comercio
L Catterton es una marca de fondos de capital privados, respaldados a su vez por Lvmh (Moet Hennessy y Louis Vuitton) y el holding de su fundador, el galo Bernard Arnault.
Desde 1989, L Catterton ha concretado 275 inversiones en marcas de consumo de diversos segmentos, particularmente de facturación media, enfocadas en experiencia del cliente y crecimiento exponencial de las ventas.
A diciembre 31 del 2025, los activos de las empresas en las que L Catterton tiene acciones sumaron US$37.000 millones.
Análisis especial
Un informe reciente de analistas legales indica que el mercado de producto beneficiado con esta transacción proyectada en Colombia es el del “travel retail” en aeropuertos.
Es decir un sector en el que los “retailers” operan una variedad de tiendas libres de impuestos (“duty free”) como las de pago de tributos (“duty paid”), que incluyen locales generales que venden típicos “duty free” (perfumes, cosméticos, dulces, chocolates, licores y tabaco); establecimientos especializados; boutiques de marcas; y tiendas de “noticias” y de conveniencia.

Sin embargo, según el reporte, desde el punto de vista de la demanda, la compra en establecimientos localizados en los aeropuertos difiere de la que se hace en negocios por fuera de estos.
Lo anterior, según la fuente consultada, se debe en gran medida a que las ventas en los aeropuertos son altamente influenciadas por el impulso de los consumidores.
Dicho impulso, según agrega el informe, obedece, entre otros, a factores como el microambiente que representan los aeropuertos y los posibles efectos que tiene la combinación de espacios aislados y con lapsos específicos de tiempo sobre los compradores, los cuales están obligados a quedarse dentro de las terminales aéreas por un tiempo determinado.
De hecho, algunos estudios recientes, agrega la fuente, han demostrado que el número de compras espontáneas o impulsivas en el canal “travel retail” han venido en aumento.
Según estas investigaciones, casi un tercio de los viajeros a nivel mundial ejecuta compras por impulso en las terminales aéreas.
Por ello, entre otros, la Comisión Europea (CE) reconoció que los consumidores en los aeropuertos toman decisiones por impulso, es decir, como efecto del tiempo libre que tienen allí, en lugar de acudir a los mismos con la intención de realizar una compra para satisfacer una necesidad específica.

