Bogotá.- Convocar un paro nacional en rechazo a las políticas del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella acordaron más de 1.500 delegados de organizaciones sindicales, sociales, populares, campesinas, étnicas y políticas.
La jornada de movilización podría desarrollarse los próximos 11 o el 20 de noviembre, fechas que terminarán de definirse en los próximos días, según la declaración política emanada del Encuentro Nacional por la Defensa de la Vida, la Dignidad, la Democracia, la Paz, la Soberanía y las Reformas Sociales, llevado a cabo en Bogotá.
Incluirá una jornada de movilización preparatoria del paro nacional contra el gobierno (14 de octubre), la conmemoración de los 40 años de la CUT (16 de noviembre) y conmemorar los diez años de la firma del Acuerdo de Paz con las Farc (24 de noviembre).
Entre los principales reclamos que motivan la convocatoria se encuentran el descontento con las estrategias de seguridad y defensa del Ejecutivo, el rumbo de los diálogos de paz y la salvaguarda de las reformas sociales, con particular atención en la educación y los servicios públicos. Asimismo, los sectores participantes externaron su preocupación por el acercamiento diplomático y comercial de la administración de De la Espriella con Estados Unidos y el manejo general de la economía nacional.

Las objeciones también abarcan el ámbito fiscal, manifestando una férrea oposición al proyecto del Presupuesto General de la Nación para 2027 y a la propuesta conocida como de «rescate fiscal». Los organizadores advierten que el incremento del endeudamiento público y las medidas de ajuste económico podrían trasladar de manera directa los costos de la crisis a las capas populares y a la ciudadanía en general.
La convocatoria dice busca “defender resueltamente las transformaciones positivas del Gobierno del Cambio, tales como el respeto a la protesta y la movilización social, la reforma laboral, el salario mínimo vital, la entrega de tierra a los campesinos, la búsqueda de la paz, la mesada pensional para millones de ancianos, la reducción del desempleo y la inflación, la generalización de la matrícula cero, el impulso a la medicina preventiva y predictiva y, entre otras, su valiente orientación internacional, en la que destacan la solidaridad con el pueblo palestino frente al genocidio sionista e imperialista, su rechazo a la política migratoria gringa y su exigencia de regreso digno de los deportados, la reivindicación de una política antidrogas autónoma, y su erguida denuncia de las ejecuciones sin fórmula de juicio y violando las normas del derecho internacional de humildes navegantes acusados sin prueba alguna de traficar narcóticos”.

“En contraste con esas políticas progresistas, el gobierno espurio de De la Espriella ha anunciado que se instalarán bases militares norteamericanas en el país y se harán operaciones conjuntas de tropas de los dos países”.
“También se ha propuesto la paramilitarización de la seguridad ciudadana mediante los “Bloques de Defensa para la Seguridad Urbana”, unas nuevas Convivir, lo que se compagina con la autorización del porte de armas, la insidiosa permisividad de la pena de muerte y la escabrosa exhibición de esta como trofeo. Además, declara una persecución xenófoba contra la diáspora venezolana y restablece relaciones diplomáticas y comerciales con el estado sionista de Israel y convalida sus innumerables crímenes en Medio Oriente y otras partes del mundo”, advierte el llamado a la protesta.


